Sí, ya sé que voy un poco tarde, pero nunca es tarde si la dicha es cierta. La verdad es que el colegio me hizo aborrecer el Quijote. Me parecía un rollo la aventura de los molinos, la de los odres de vino y me daba una sensación de una cosa antigua con un humor de esos de tirar tartas a la cara del protagonista. Claro, al hacerme mayor podría haber sospechado que algo tiene el agua cuando la bendicen, pero me daba una pereza horrorosa. Al final, vi que estaba en audiolibro y pensé probar. Si no me gustaba, lo dejaba estar y a otra cosa mariposa.No os puedo explicar lo bien que me lo he pasado, cómo me he divertido. Al final, alternaba el audio con el libro porque necesitaba avanzar más. No solo tiene mucho humor (y no de tartas), sino que está lleno de muchísimas cosas, como cajas chinas que te llevan de sorpresa en sorpresa. Me he enamorado de don Quijote y de Sancho Panza, me ha dado pena terminarlo. Suerte que sigue en mi estantería para cuando quiera releerlo. Si os pasaba como a mí, animaos, lo vais a pasar muy bien.







Creo que releerlo es mejor, según dicen los que lo han hecho, y pienso que tu enamoramiento es «flechazo» y…quizá llegues a sentir ternura por D. Quijote.
Seguro! Ahora estoy con el de Muñoz Molina El verano del Quijote. Alguien que lo ha releído muchas veces.