La luz azul de yokohama
(mona jacinta)


Empecé esta novela con mucha ilusión. Es de crímenes y pasa en Japón. Poco más se le puede pedir a una novela. El autor es medio español, medio inglés, pero, aún así, se ha lanzado a escribir una novela ambientada en un país tan distinto. Nicolás Obregón ha debido pasar temporadas en Japón y creo que tiene algún libro de viaje, pero me sigue admirando que sea capaz de meterse en una cultura tan distinta y hacerlo creíble (por lo menos a los ojos de esta mona, no se qué les parecerá en Tokio). El punto de partida nace de un caso real. Una familia de cuatro miembros que apareció asesinada en su casa sin que se haya descubierto nunca al culpable. El asesino pasó un montón de horas en la casa después del crimen: comió, bebió y jugó a la play. Nicolás Obregón ha inventado una trama alrededor de ese suceso con policías corruptos, psicópatas casi invencibles y un inspector con una historia personal complicada que se enfrentará a todo por resolver el caso. No es lectura ligera, es bastante desasosegante, pero es una novela sólida e interesante. Creo que habrá más entregas de este personaje, a ver qué tal evoluciona.