Una tumba en jerusalen


Cuando me enteré de que Javier Abasolo había escrito una novela histórica, no me sorprendió mucho. A fin de cuentas, El asesinato de Whitechapel era un mix negra/histórica. De todas formas la compré con un poco de prevención. No soy muy fan de la novela histórica y con este título me imaginé algo de cruzados o templarios, pero como me fío del autor me decidí. Me ha encantado. Histórica es, pero nada de templarios. La acción transcurre en varios escenarios y épocas: Francia 1942, Buenos Aires 1958 y Madrid 1973. ¡De nazis! Con lo que a mí me gustan los nazis... Después de los psicópatas, es mi elemento favorito en las novelas. Para empezar cuenta el intento de los nazis de atraer a los nacionalistas vascos a su causa con la promesa de crear un país vasco independiente (sobre este tema hay un documental interesante "Una esvástica sobre el Bidasoa"). En otros capítulos, la acción se sitúa en Buenos Aires que fue uno de los destinos favoritos de los nazis para refugiarse después de la II Guerra Mundial y donde el Mossad realizó numerosas operaciones. La parte que se desarrolla en Madrid está dedicada al final de una historia de venganza o de justicia de unos miembros de la resistencia. La oscura España del franquismo se ha convertido en el lugar ideal para un criminal de guerra que, además, goza del apoyo y la protección de Carrero Blanco. 
Es una novela histórica, pero con rítmo de thriller. La historia te atrapa desde el principio y yo estoy viendo la peli.