La muerte ronda a maigret
(mona jacinta)



 A estas alturas, hacer una reseña de una novela de Simenon es un poco ridículo. Una cosa en plan "se ha muerto Luis Mariano". Todo el mundo lo conoce, lo ha leído y sabe cómo es, pero no las he leído todas y de vez en cuando es un placer reencontrase con Maigret. Siempre tan grande, sólido, impasible. Con una presencia que parece llenar todos los espacios. En esta novela le toca pasarlo mal, muy mal. Está persiguiendo a un famoso criminal al que nadie ha podido atrapar y que parece exhibirse en un hotel de lujo de París. El comisario pasa días sin ir a sus domicilio, casi sin comer, resulta herido y uno de sus colaboradores es asesinado (me quede muerta, ¡uno de los de siempre!). Con todo, consigue resolver el caso e incluso comprender a un asesino. Un clásico.