CRÓNICA DE LA SEMANA NEGRA (MONA JACINTA)


Este año he sido muy buena y como premio la editorial Erein me ha incluido en el pack de escritores de novela negra que iban a acudir a la Semana Negra de Gijón. Yo, que soy la última mona hasta de este Niu, he estado con Jacier Abasolo, Jon Arretxe, Noelia Lorenzo, Carlos Ollo y Juan Infante.

El sábado, saliente de guardia, comenzó mi aventura. Yo había oído que algunos escritores iban en un tren negro desde Madrid (este año no, que yo sepa) y pensé que para no ser menos yo iba a dar la vuelta a España en autobús. ¿Para que coger un transporte rápido y cómodo pudiendo ir vía Burgos-León?  En el trayecto hasta Burgos estuve a punto de vivir mi propia novela negra porque consideré muy seriamente asesinar al señor que iba en el asiento de mi lado y que ocupaba la mitad del mío por su volumen y su "espattarring". Ya sé que la gente usa un término en inglés para esa separación de piernas tan masculina, pero me parece que "espatarring" señala muy bien en qué consiste.

Mesa superpoblada



Llegué muerta-matada, pero por suerte mi amiga Marisol me recogió, me llevó a cenar por ahí y me había preparado una cama digna de la princesa del guisante. El domingo hacía lo que en Gijón se considera un tiempo espléndido:  no llovió. Paseamos por la playa, conocí el barrio de La Guía y visité el museo Evaristo Valle, que es un sitio precioso. Por la tarde vimos a Antonio Altarriba y Keko en su presentación de Yo mentiroso, que son de los poco autores que me acercan al mundo del cómic.

Noelia y Carlos



El lunes ya empezaban las actividades de los "txapela noir" y por la mañana fui a recoger las acreditaciones y vales de comida de mi grupo. También prometí a la encargada de comunicación que llevaría a todo mi grupo puntual a la rueda de prensa del día siguiente. Esta buena actitud por mi parte ha hecho que me convirtiera en la monitora del equipo y cada vez que alguien quería agua, pis o comida tuviera que correr a ocuparme. Creo que han llegado todos con bien a su destino, de modo que prueba superada (en Erein me regalarán un pin).

Jon con Luis Artigue



A las seis asistimos a la Charla del fantástico Paco Etxeberria: "Moscas en la obra de Miguel Delibes: el sonido de la muerte". Como siempre, fascinante. Luego le tocaba a Noelia Lorenzo Pinto con su novela Chamusquina presentada por Carlos Ollo. Ya sabéis que soy súper fan de Noelia, pero no es pasión de amiga, es que es muy buena. Chamusquina es una nueva edición de su primera novela y está a la altura de las posteriores. Un caso con componentes ecológicos y de denuncia que refleja muy bien la importancia que se le otorga al medio ambiente.

Después le tocaba el turno a Javier Abasolo presentado por Luis Artigue. Yo no había visto a Luis en acción, pero os aseguro que es pura pasión. Si vendiera crecepelo, yo compraría tres frascos. Vimos cosas en la novela Versión original de Abasolo que quizás no habíamos apreciado, como la metaliteratura, y descubrimos que nuestro amigo es el Simenon español. El mismo presentador tuvo a su cargo Desconfía de Jon Arretxe. Esta vez conocimos al Chester Himes eusakaldun y aprendimos cosas sobre la literatura poscolonial y multicultural.  No es por quitarle mérito a Artigue, pero es fácil presentar a gente tan buena como Abasolo o Arretxe.

Jon promociona Erein



Como unos problemas técnicos nos habían alejado del hotel Don Manuel y desplazado a uno que, como bien decía Carlos Ollo,  era parecido al de El resplandor, nos fuimos a cenar al Don Manuel para estar más en ambiente. Vi de cerca a Taibo, a Juan Madrid, a Rosa Montero. Y estuve muy discreta y no me lancé al cuello de nadie. Jon Arretxe no entiende por qué, con la pelmada que le di a él, me corto en otros ambientes. No sé explicarlo.

El martes a la mañana llevé a mi grupo puntual a la rueda de prensa. Estábamos un poco abonchichados en la mesa, pero es que la txapela noir es muy numerosa. Comimos por ahí y por la tarde teníamos el resto de actividades.

Ensayando para cuando formemos un grupo de rock



El maestro Abasolo



Primero mesa redonda de Noelia, Jon y Carlos moderada por Ángel de la Calle y Nacho S. Álvarez. Hablaron muy bien y los moderadores elogiaron a la nueva novela negra vasca y a nuestra editorial. Según Nacho S. Álvarez los tres escritores presentes en la mesa aportan a la novela características propias que trascienden el género.

Después venía mi presentación. No estaba nada nerviosa porque Carlos Ollo es un valor seguro y me sentía charlando con un amigo, que es lo que es. No pude quedarme a la de Juan Infante porque tenía que ir a firmar ejemplares, y me dio pena porque soy muy fan de Garrincha y acabo de empezar Sospechosos que tiene muy buena pinta.  Por suerte, llegué a tiempo de ver a Noelia presentando Mortaja de barro de Carlos Ollo, un rural noir, country noir o agronoir. No sé el nombre del subgénero, pero es una novela excelente.

Y para acabar, nueva mesa txapela noir con Juan Infante, Javier Abasolo y yo moderados por Luis Artigue. El moderador puso tanta pasión que creo que estará afónico. Hablamos del humor, de las influencias y de muchas cosas y, aunque no me quedó claro si mi novela le divirtió o le aburrió, lo pasamos muy bien. Luego la última cena. Teníamos más amigos: Miguel Izu y Laura Pérez Larraya, además de mi hermano y mi cuñada porque yo viajo con mi claque particular.

Ha sido tan divertido que yo he pedido a la editorial que, si el año que viene no vamos, nos monté un campamento de verano.

Yo feliz como una perdiz con Carlos Ollo



Noelia presenta a Carlos (tanto monta, monta tanto)



Mesa 2



Mesa 1



Juan Infante